LEMA: La sencillez nace del corazón. 

OBJETIVO: Educar en la sencillez, desarrollando actitudes y comportamientos de aceptación personal, confianza, verdad, transparencia, autenticidad, igualdad y participación, para responder a los desafíos de la sociedad con una mirada evangélica.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  1. Educar en el autoconocimiento y la aceptación de uno mismo y de los demás, desde el respeto y el agradecimiento para crecer en sencillez.

  1. Favorecer espacios, momentos y experiencias de participación activa en todos los ámbitos de la acción educativa, que nos ayuden a crecer en corresponsabilidad y fomenten relaciones sencillas y auténticas.

3. Impulsar sencillos gestos evangélicos que hagan visible nuestra opción cristiana por la austeridad y la cultura del cuidado al estilo de Vicente de Paúl y de Luisa de Marillac.